Auditoría de nombres de dominio
Para comenzar, se debe realizar una auditoría de su portafolio de nombres de dominio para que tenga una buena visión general del estado general de sus nombres de dominio y para responder a las siguientes preguntas:
¿Qué dominios tiene?
Fecha de registro de nombre de dominio y fecha de vencimiento
¿Quién posee y controla sus dominios?
Propietarios, direcciones, contactos administrativos, técnicos y de facturación, registradores
¿Cómo se usan sus dominios?
DNS, sitios web, datos de tráfico web, datos de SEO
¿Quién infringe sus derechos?
Informe de vigilancia de marcas
¿Dónde protegerse?
Riesgos potenciales
¿Dónde invertir?
Brechas en el portafolio
Documento de política de dominios
Luego, establecemos una estrategia de dominio establecida en un documento de política adecuado, para ayudarlo a administrar su portafolio de nombres de dominio y llevar a cabo la protección de su marca en línea, considerando entre otros:
¿Qué dominios tienes?
Fecha de registro de nombre de dominio y fecha de vencimiento
¿Quién posee y controla sus dominios?
Propietarios, direcciones, contactos administrativos, técnicos y de facturación, registradores
Del inventario de dominios a la política de dominios
Una estrategia de dominios determina qué nombres tiene una empresa, en qué extensiones, con qué fin y quién es responsable de ellos. La mayoría de las carteras crecen sin ella: nombres registrados por distintos equipos en distintos registradores, registros defensivos que nadie recuerda y mercados donde la empresa vende pero no tiene ningún dominio local. Auditamos la cartera y después redactamos la política que la mantiene en orden.
La auditoría
- Inventario. Todos los dominios del grupo, en cada registrador y en cada filial: titular, fecha de caducidad, contactos, servidores de nombres, uso.
- Clasificación. Los nombres esenciales que sostienen la actividad, los nombres defensivos que la protegen y los nombres que ya no sirven para nada.
- Carencias por mercado. Los países donde la empresa vende, produce o contrata, comparados con los dominios de país que posee. Un mercado sin su dominio local es un mercado donde otro puede quedárselo.
- Riesgos. Nombres a punto de caducar, nombres en manos de antiguos empleados o de agencias, nombres cuyos DNS no apuntan a ninguna parte, nombres parecidos en manos de terceros.
- Coherencia con las marcas. Cada marca registrada se contrasta con los dominios que deberían protegerla, país por país.
La auditoría se entrega como un documento con el inventario completo, la clasificación y una lista de acciones con sus prioridades: renovar, consolidar, registrar, abandonar, recuperar.
El documento de política
La política convierte la auditoría en reglas que la empresa puede aplicar sin nosotros:
- Reglas de denominación. Qué nombres y qué extensiones para un producto, un país, una campaña.
- Cobertura de mercados. La lista de dominios de país que hay que tener en cada mercado, y la regla para un nuevo mercado, incluidas las extensiones restringidas en las que se necesita una presencia local.
- Titularidad y acceso. Un único titular para el grupo, contactos designados, quién aprueba un registro o una eliminación.
- Renovaciones y presupuesto. Renovaciones plurianuales para los nombres esenciales, revisión anual de los nombres defensivos, una partida presupuestaria por filial.
- Seguridad. Bloqueo de registro (registry lock) cuando la extensión lo ofrece, acceso con doble factor, reglas de alojamiento DNS.
- Vigilancia y actuación. Qué se vigila, quién lee las alertas, cuándo actuar.
Quién la solicita
Grupos con filiales que compraron cada una sus propios dominios; empresas que entran en varios países a la vez; registradores y despachos de abogados que ofrecen la auditoría a sus clientes con su propio nombre; titulares de marcas que preparan un litigio y descubren que su cartera tiene carencias. Los entregables son los mismos para todos: el inventario en una hoja de cálculo, el informe de auditoría con sus prioridades y el documento de política listo para que lo apruebe la dirección.
Lo que suele aportar
Una cartera de varios cientos de nombres combina normalmente un núcleo reducido, una capa más amplia de nombres defensivos y una larga cola de nombres olvidados. Consolidar todo en un solo registrador y abandonar esa cola libera por lo general presupuesto suficiente para registrar los dominios de país que faltaban, y la política impide que la cola vuelva a crecer. El resultado es una cartera más pequeña, completa en los mercados que importan y comprensible para cualquier persona de la empresa.
Después de la auditoría
Ponemos en práctica las acciones con usted: transferencias a una sola cuenta, registros en los mercados que faltan con la presencia local cuando es necesaria, recuperación de los nombres en manos de terceros y el servicio de vigilancia que alimenta la revisión anual. La política se revisa una vez al año, o cuando la empresa entra en un nuevo mercado.
Envíenos la lista de sus dominios y de sus mercados; el primer paso es un inventario, y le responderemos con las carencias detectadas.
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